Salto Ander Egg: El predio está clausurado y está prohibido el ingreso
El “Salto Ander Egg” significa para todos los que viven en Libertador San Martín, Diamante, Crespo y la región un lugar que trae muy lindos recuerdos y a donde siempre se quiere volver a ir.
Muchos mencionan con tristeza el estado de abandono del lugar, que en algunas épocas tenía instalaciones y servicios para que los amantes de la naturaleza pudieran pasar un día hermoso allí.
En épocas de pandemia y cuando el turismo se encuentra en un momento de re apertura, pero con una nueva modalidad que ha llegado para quedarse, el “Salto Ander Egg” significa un espacio cercano en la región para ir a visitar, con un hermoso paisaje y con características muy propicias para disfrutar de la naturaleza en un lugar único.
La pregunta de muchos cuando se habla del lugar, es si ese predio es público o privado, o la razón por la cual no hay un emprendimiento turístico allí. Es por ello que Identidad se puso en contacto con la hoy propietaria del lugar, para saber la situación del mismo, teniendo en cuenta la cantidad de gente que se acerca permanentemente a visitarlo.
“Soy Marta Ander Egg, la propietaria del ´Salto Ander Egg´. Quería enfatizar que el Salto es una propiedad privada y que está clausurada su entrada desde el año 2007. No hay ningún tipo de servicio”, fueron las primeras palabras de la dueña ante la consulta de Identidad.
Es un lugar que tiene una olla, para los que lo han visitado, que es muy profunda y muy peligrosa. Y que como está clausurado, no se puede ingresar. Por ahora no hay ningún tipo de servicios. Está en los planes que se pueda hacer un proyecto bueno de desarrollo en el tiempo con el salto. Pero por ahora es nada más que un sueño”, enfatizó, dando a conocer la situación del predio al día de hoy.
Con respecto a la historia de la propiedad, Marta Ander Egg relato que la misma “era de mi bisabuelo, a quién yo no conocí, que se llamaba Ernesto Ander Egg. El vino de Suiza, con Ana Müller, su señora, y tuvieron 5 hijos en ese lugar. Puso el primer molino harinero de la zona, el cual desconozco la fecha que desapareció. Luego paso la propiedad a los 5 hijos, uno de ellos era mi abuelo, que compró a los hermanos. Luego paso de mi abuelo a mi papá y a una tía que yo tenía en San Juan, que como ella estaba alejada y había otras propiedades, repartieron las propiedades entre mi papá y esa tía, y quedó en la línea de mi papá, por lo tanto quedó en la línea de nosotros que somos tres hermanos, y finalmente quedó en mi la propiedad, ya que hubo un acuerdo de sucesión”, puntualizó.
Volviendo a la realidad a la fecha, la dueña del lugar repitió que “me encantaría, y hace muchos años que pienso que eso se podría trabajar muy bien, como en alguna época lo estuvo. Hubo tiempos que no entraba más gente al Salto. Pero en este momento está absolutamente clausurado, está prohibida la entrada y el que ingresa está cometiendo una grave contravención”.
Fuente: IDENTIDAD




